Circuito rural en Castro: El turismo creativo como motor de desarrollo e identidad comunitaria


Con el objetivo de posicionar el talento de agentes culturales de localidades como Rilán, Coihuinco y Llicaldad como el motor esencial de una oferta turística completa, la Ilustre Municipalidad de Castro a través de su Dirección de Cultura y Turismo, con el apoyo de la Red Nacional de Territorios Creativos desarrolla el proyecto Circuito rural: experiencias de turismo cultural y creativo en Castro. «Promover una oferta articulada de turismo creativo dentro de los circuitos rurales para diversificar la matriz productiva del territorio y motivar la prolongación de la estadía de los visitantes, en un acercamiento más profundo, respetuoso y vivencial a las tradiciones de las comunidades locales es el eje central de este proyecto», comentó Teresa Díaz, directora ejecutiva de la  Red Nacional de Territorios Creativos.

La propuesta central se enfoca en articular una oferta integrada que rescata los oficios ancestrales y las expresiones identitarias de la zona. Esta experiencia busca sumergir a los visitantes en los saberes de la tierra a través de talleres de cestería o carpintería guiados por cultores locales, recorridos participativos por talleres de arte, y visitas guiadas en torno al uso de plantas medicinales bajo un enfoque de conexión natural. Al descentralizar la oferta hacia los sectores rurales, la iniciativa robustece el ecosistema creativo mediante una lógica de colaboración entre cultura, comunidad y turismo. En esta ruta de fortalecimiento técnico, el programa ha implementado diversos talleres de formación para los territorios creativos, contando con la relatoría y el apoyo de destacados profesionales como Daniel Berczeller, director de Diseño Gráfico de Campus Creativo UNAB; Carlos Guerrero, de Fundación Luan; y Teresa Díaz, directora ejecutiva de la Red Nacional de Territorios Creativos.

Desde la perspectiva de la gestión pública, «la puesta en marcha de este circuito responde a una planificación institucional enfocada en dejar capacidades instaladas a largo plazo», como explica Santiago Véjar, encargado del área de Adquisiciones de la Dirección de Cultura y Turismo municipal. «La oportunidad de postular a la convocatoria de economías creativas hizo un click inmediato con el levantamiento de rutas patrimoniales contemplado en el Plan Municipal de Cultura», según agrega Véjar y recalca que el desafío más grande de este proceso es darle continuidad y proyectarlo como un programa de largo plazo que robustece el capital humano local, dado que los prestadores y agentes culturales se encuentran en distintas etapas de desarrollo.

En la dimensión comunitaria, el programa cobra vida a través de la experiencia directa de emprendedores que resguardan el patrimonio alimentario y cultural de Chiloé. Roberto Rojas, representante de Agroturismo y Fogón la Estancia en la península de Rilán, propone a los turistas curanto chilote vivencial, donde los viajeros participan activamente en todo el proceso, desde la limpieza de mariscos hasta la recolección estacional de hortalizas. «Realizar la preparación 100% auténtica y natural, utilizando de forma exclusiva hojas de pangue y champas de tierra en lugar de lonas plásticas, protege las técnicas tradicionales del archipiélago», dice Rojas. Para el emprendedor turístico, el desarrollo de este plan piloto coordinado en el «Circuito Rural» ha sido clave para potenciar sus servicios y generar valiosas redes de asociatividad con otros artesanos y creadores de la península, demostrando que la alianza entre comunidad y turismo creativo es la clave para la sustentabilidad económica del territorio.

Compartir