Maritza Diéguez: «Es primordial que el sector creativo se asocie a lo público»


Maritza Diéguez es diseñadora, integrante del comité ejecutivo de la Mesa Araucanía Economía Creativa, del Comité Regional de Desarrollo Productivo de CORFO Araucanía y socia fundadora de la Cooperativa Sin Cabeza. En esta entrevista con la Red Nacional de Territorios Creativos, aborda la relevancia de fortalecer gobernanzas locales para el desarrollo de la economía creativa local.

La conversación se enmarca en la ejecución del proyecto «Fortalecer para Sostener: Gobernanzas para la Sostenibilidad Territorial», financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Concurso Economía Creativa 2025. Este proyecto trabaja junto a seis territorios del país (Coyhaique, Ñuñoa, Arica, Magallanes, Araucanía y Valparaíso) para robustecer sus estructuras de gobernanza y asegurar la sostenibilidad de sus ecosistemas locales, proceso en el cual Maritza participa como mentora.

En tu rol de mentora este proyecto, ¿qué escenario te has encontrado al trabajar con zonas extremas como Coyhaique y Magallanes?

Creo que ha sido muy interesante. Hay mucha motivación e iniciativas muy bonitas, con mucha actividad creativa en el ámbito del resguardo patrimonial y el levantamiento territorial en artesanías. Por ejemplo, organizaciones como Pulso Austral ya han postulado a instrumentos como Viraliza o fondos del FNDR, lo que les da la estabilidad para poder trabajar y pensar en los alcances del territorio en términos de economía creativa.

A pesar de que enfrentan grandes problemas por la logística propia de los extremos del país, tienen muchas oportunidades. Hay un tema intrínseco de colaboración del sector creativo entre ellos, a pesar de las distancias. Además, es fundamental no partir desde cero: en Coyhaique vienen saliendo de un Programa Estratégico Regional (PER) de Turismo Aysén con más de 10 años de trayectoria, por lo que cuentan con una rica biblioteca de diagnósticos y hojas de ruta que deben ser la base para empezar a trabajar. En el caso de Magallanes, partieron con un Viraliza de formación hace un par de años, formaron una corporación y dentro de su estrategia de desarrollo regional ya existen iniciativas orientadas al desarrollo cultural, artístico y patrimonial.

Para lograr la sostenibilidad de estos territorios, ¿cómo se debe estructurar y fortalecer una gobernanza creativa?

De lo que uno ha revisado, desde la experiencia propia y de otros países, es primordial que el sector creativo se asocie a lo público. La infraestructura pública es la que fortalece el desarrollo creativo y le ayuda a su sostenibilidad. En el momento de desarrollar gobernanzas, estar en colaboración con el sector público es casi una obligación; es inherente, no existe sostenibilidad sin ello.

Dependiendo de si tu alcance es local o regional, debes relacionarte con el municipio o con las distintas Seremías. Si el objetivo es cultural, te vinculas con Cultura y Patrimonio; si es cultural y económico, empieza a aparecer la vinculación con Corfo o Sercotec; si es turismo creativo, entra Sernatur; y si buscas internacionalización, sí o sí debes relacionarte con ProChile. El sector creativo tiene la obligación de conocer cómo funciona el Estado, cuáles son las estructuras, los objetivos y cómo se generan los presupuestos regionales para hacerse parte del desarrollo social y económico del país.

Hablando de experiencias concretas, ¿cuál ha sido el camino de la Región de la Araucanía para integrar la economía creativa en su modelo de desarrollo?

Nosotros partimos hace siete años como Cooperativa Sin Cabeza, dándonos cuenta de que el sector productivo de la región no conocía lo que hacíamos. Empezamos a comprender cuáles eran los ejes del gobierno regional y los instrumentos disponibles. Hoy contamos con una gobernanza que es una mesa de tres hélices: están los creativos, el sector público (Fomento Productivo, Cultura y Patrimonio) y la academia, incluyendo facultades que ofertan carreras creativas.

De manera paralela, Corfo generó los Comités de Desarrollo Productivo para descentralizar los presupuestos, y me invitaron a participar representando al sector creativo en el subcomité de innovación. Nosotros estamos catalogados como «industria emergente», y tener voz y voto ahí te da una visión invaluable de cómo se establecen las vocaciones productivas de una región.

Mencionas las «vocaciones productivas». ¿A qué te refieres con la «vocación territorial» y por qué es vital el mapeo en este proceso?

El mapeo es, antes que todo, un argumento y el conocimiento puro de tu territorio. Si no tienes conocimiento del territorio, no sabes cuáles son tus brechas ni puedes identificar dónde están las personas, qué hacen y cuáles son los casos de éxito. Existen más de 30 subsectores creativos, y uno debe saber con qué cuenta la región para generar impacto social y desarrollo.

Por su parte, la vocación territorial se da cuando las políticas de fomento productivo identifican de qué vive una zona. Tradicionalmente reconocen lo agrícola o los servicios, pero el gran logro es cuando en esas estrategias de desarrollo regional empieza a aparecer oficialmente «la industria creativa». Cuando logras aparecer en la estrategia de desarrollo regional de tu territorio, es porque ya fuiste mapeado y validado como un aporte real.

Por último, ¿cómo ves tú el cruce entre la cultura y el fomento productivo?

Generalmente, hay una línea de cultura que es vertical, y el sector de fomento productivo es otra vertical, y pareciera que nunca se cruzan. Puede venir alguien muy purista del sector cultural y decir que jamás deben combinarse, lo cual es una postura filosófica legítima. Sin embargo, como yo vengo desde el diseño, mi visión siempre ha estado ligada a los procesos. Nuestra propuesta, y la invitación para las gobernanzas, es buscar activamente cuáles son esos elementos donde ambas verticales convergen y conversan, porque de eso depende la sostenibilidad a largo plazo.

[Actividades de la visita a terreno – Coyhaique – Agosto 2026].


Sobre el proyecto Fortalecer para Sostener
Con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Concurso Economía Creativa 2025, el proyecto «Fortalecer para Sostener: Gobernanzas para la Sostenibilidad Territorial», trabaja junto a seis territorios del país (Coyhaique, Ñuñoa, Arica, Magallanes, Araucanía y Valparaíso) para robustecer sus estructuras de gobernanza y asegurar la sostenibilidad de sus ecosistemas locales.

Compartir